

El reencuentro entre Malaquina y Albisu de los últimos tiempos, la asunción del pasado jueves de Marcelo en el marco del Congreso de Intendentes, de una coordinación con 14 municipios, trajo paz.
Despeja rumores, recompone la estructura de la Coalición Republicana y vuelve a poner en marcha al Partido Colorado con sus distintas vertientes.
Y un día volvió Malaquina. Con su regreso al diálogo político con Carlos Albisu, la Coalición Republicana de Salto parece completar nuevamente su mapa interno y recuperar un funcionamiento que había quedado condicionado por diferencias y distancias.
Durante los últimos meses circularon versiones de todo tipo, que Malaquina podía acercarse al Frente Amplio, que la CORE perdería unos 14.000 votos, que habría acuerdos con Mario Furtado o Eduardo Varela Minutti. La política, como suele ocurrir, alimentó sus propios rumores.
Finalmente, el camino fue otro, diálogo directo con Albisu, intercambio de visiones, puesta a punto de algunos asuntos pendientes y un horizonte común para continuar trabajando.
En ese marco surgió además una responsabilidad vinculada al Congreso de Intendentes y la coordinación con municipios, que contribuye a darle una salida política concreta al reencuentro.
El efecto trasciende a los dos dirigentes. La CORE recupera cohesión, mientras el Partido Colorado vuelve a funcionar con sus dos alas y varias de las agrupaciones y listas que acompañaron a Malaquina comienzan nuevamente a movilizarse.
En política nada es definitivo, pero hay momentos que marcan un cambio de clima. Y este parece ser uno de ellos, después de semanas de especulaciones, la Coalición Republicana salteña vuelve a mirar hacia adelante con una pieza que muchos daban por alejada del tablero.

