

Quienes tuvimos la suerte de vivir la campaña electoral de 1984 nos queda el grato recuerdo de una simple, pero muy buena lección. Era el retorno a la democracia, momentos muy fuertes, muy agitados. Atrás quedaba la lucha de todo un pueblo y cada cual dejando su corazón dejaba su propuesta política, sus ansias, sus anhelos de un país mejor.
El pueblo se pronunció y el 15 de febrero de 1985 asumieron los nuevos legisladores. Entre ellos tres salteños, Jorge Andrade Ambrosoni (FA), Edison «Coco» Zunini (PN) y Raúl Cazabán (PC) Y pese a pertenecer a tres partidos distintos, era habitual escuchar, en distintos ámbitos de «la bancada de Salto», nunca más escuchamos eso, por lo menos, con la claridad de esos momentos, donde del dicho al hecho no hubo trecho.
Muchos decían que eran amigos desde antes, que primaba en ellos el hecho de pertenecer a una misma generación, tal vez la dos cosas eran ciertas, lo rescatable era que para ellos, Salto, estaba primero. Los tres eran de la generación de salteños que lucharon por la Represa de Salto Grande, por la Universidad del Norte y por muchas cosas que hicieron de Salto un departamento diferente.
En esa Legislatura, en ese breve tiempo que estuvieron los tres en el Parlamento hicieron muchas cosas por el departamento, pero sobre todo, demostraron que trabajando por Salto, por todos, las divisas pasan a un segundo plano, porque el interés mayor, la ciudadanía toda, es contemplada en sus gestiones. Ninguno de los tres renunció a sus principios, a sus convicciones, a los partidos que representaban, pero nos dejaron la lección que juntos se puede y como representantes del pueblo, intentaron hacer lo mejor para el pueblo, simplemente eso.
Hoy estamos en el umbral de un acto eleccionario (la publicación es del 8 de octubre 2014) donde habrá un número de bancas, tanto en diputados como en el Senado que serán para políticos salteños.
Y más allá de las pasiones, más allá de las verdades y razones de cada uno, sería muy importante que para los temas que importen, más allá de la visión de cada uno, prime el espíritu de «lo salteño» y entre todos logren cosas para el departamento, al fin y al cabo, las razones por las que llegan al Parlamento es por la confianza de los salteños que depositan sus votos en quienes creen que le pueden representar mejor…Sea
CAMACA
PD: Este anhelo creo que sigue vigente en este 2026

