Cuando se da un resultado tan abultado, suena a excusa buscar los detalles del mismo. La contundencia hablan de una superioridad manifiesta, Biguá 103 Ferro Carril 77. Seguramente esa es la noticia que empezó a recorrer el país, y a reflejar los primeros comentarios, «hay mucha diferencia entre los equipos de basquetbol de Montevideo y los del interior», «es un equipo profesional contra un amateur», «los 12 de Biguá son de primera, Ferro Carril tiene muchos gurises que recién están empezando».
Pero lo que podemos decir, y repito, aunque muchos lo tomen como excusa, no sé si este es el verdadero Biguá, lo que si sé que no fue el verdadero Ferro Carril, salvo en el primer cuarto.
Ferro venía de dar la vuelta olímpica en Paysandú, un partidazo ante Remeros de Mercedes, de toma y daca, dejando hasta la última gota de sudor.
Luego vinieron los festejos, y el miércoles les quedó muy cerca para la recuperación, además del afloje natural por el logro alcanzado.
Puesto en partido contra Biguá, salvo en ese primer cuarto, Ferro nunca descifró al equipo capitalino, marcó mal, fue lento, muy lento para neutralizar los contrataques rápidos, las variantes de ataque y las certezas de todos lados con que Biguá encestaba.
El técnico Ferreira dijo dos cosas que son claves, pidió concentración por un lado, meter porque el partido «son detalles y estamos ahí», y dijo que a la hora de atacar…»estamos tomando malas determinaciones». Entre un 55% y un 60% de los tiros en el partido a cargo de Ferro Carril fueron fallidos. Si Ferro hubiera embocado, como habitualmente lo hace, en la mitad de esos porcentajes, estaba en partido. No hablamos que hubiera ganado, pero, la cosa hubiera sido igual al primer cuarto.
Vuelvo a repetir, para mucho esto puede sonar a excusas, tal vez el domingo van a Montevideo y pierden por mayor amplitud, es un partido.
Pero Ferro Carril con ajustes, si vuelve a ser el de toda esta temporada, va compite y no pasa vergüenza. tal vez no gane, pero no pasa vergüenza.
CAMACA