



Nadie está a salvo de perderse alguna vez en la vida. A cada paso uno
puede tomar el camino equivocado, como político que va para un lado y
los votos están en otro, como gobernante que cree que está haciendo
bien una cosa y la población comprueba todo lo contrario. Y por allí
uno escucha de las veces en que el ser humano se perdió en la vida.
– Yo me perdí cuando la conocí.
– Y yo cuando me casé.
– Yo me perdí cuando le presté plata a mi cuñado.
– Yo me perdí cuando invité a comer a mi mejor amigo y le
presenté a mi mujer.
– Yo me perdí cuando firmé un vale sin mirar la cifra.
– Y yo cuando le presté el auto a mi gurí más grande.
– Yo me perdí en la cuenta, y ahora lo sé, porque tengo nauseas y vómitos.
– Yo me perdí cuando le ofrecí un whisky a mi yerno.
– Y yo cuando le dije que mi casa desde ahora también era la suya.
– Como se ve, por una cosa o por otra siempre nos perdemos algunas vez…
No me diga que no…

