

La Generación literaria de los años setenta en Uruguay fue conocida como “La Generación de la Mordaza”, dado que se vivía un gobierno de facto y ciertas expresiones artísticas no se podían desarrollar con normalidad.
En aquellos años comenzaron a reunirse algunos artistas salteños y la cristalización fue en el año 1977 cuando a través de Ediciones La Tregua, impulsada por el Grupo del mismo nombre, publicaron el libro “Cuatro poetas de Salto”.
Los cuatro provenientes de diferentes expresiones artísticas confluyeron en la poesía, y el canto de cuatro décadas atrás, floreció portentoso y aún hoy sus flores literarias siguen perfumando no sólo la cultura lugareña.
Elder Silva, por entonces estudiante de Magisterio, y luego maestro, nacido en Colonia Lavalleja fue uno de los puntales del Grupo. Inquieto, talentoso, la publicación del libro fue el impulso que tomó para partir a Montevideo y lentamente, y en base a talento, premios y publicaciones, se ganó un lugar de primerísimo orden en la poesía uruguaya de este último cuarto de siglo.
Marta Peralta, maestra y profesora, dueña de una poesía escueta, pero muy punzante y muy firme. Su mirada femenina del mundo lo sintetiza con sabiduría en sus breves pero muy intensos poemas.
Juan Edgardo Martínez, poeta, pintor, actor, bailarín, la expresión corporal es uno de sus caminos de comunicación, ha realizado perfomance de alto vuelo. Su poesía transita por campos abiertos, recreando paisajes, dignos de Whitman, Keruac, Baudelaire, con un dejo rockero, subterráneo, a veces. Poesía que encierra todas sus vetas artísticas.
Víctor Silveira, tal vez el más apegado a la poesía tradicional, a la clásica, pero caracoleando en frases profundas, sentenciosas, de vital entusiasmo humano.
Víctor hizo teatro en su juventud, y cuando crea poesía arma una puesta en escena que transforma sus versos en pequeñas y contundentes piezas teatrales.
POEMAS Y POETAS….
DIOS
más que nunca
por la casa
se ha desparramado
las ganas de amarte de pared a pared
Sencillamente.
Juan Martínez
encuéntralo… sencillamente…. Juancho
JUAN EDGARDO MARTÍNEZ –
Esas ganas de que respondas,
por qué no hablo con elena
por que antonio se olvidó
de tanto, se olvidó
por qué no está elder
por qué falta íbero,
a clase falta
por qué te recuerdo Juancho
y no quiero recordarte
por qué tanto para hacer
por qué los muros sin colores
y las muertes tan absurdas
por qué ruth llevando papelitos
vaya a saber en dónde.
Pero no aquí
Pero no aquí
Y los papeles tapizando
cielo y tierra y algunos
muriendo de esperanza
y algunos muriendo
por los que no esperan
Y algunos muriendo
por los papelitos que no se contestan
porlas cartas que no escribimos
por las rondas que no abrazamos
por los zapatos en los pies
y los sueños debajo de tu almohada
y los sueños debajo de tu almohada
casi febrero de2020
por qué tanto muro
-MARTHA PERALTA-
BIOGRAFÍA
Nací con enero
y trigales
en el año
cuarenta y nueve
en un pueblo
pequeño
sol y trigo
estación de trenes
girasol
y recuerdo
sauces
y agua clarísima.
Nací con verano
en enero
el veintitrés
de aquel trigo
de aquella luz
dorada.
VÍCTOR H. SILVEIRA
Aspirinas
El despertar es un blister de
aspirinas.
Es el sol que enceguece
cuando te reconoces en una cama
ajena.
El despertar es tu ropa
(y la de ella)
desperdigada por la alfombra
como un ademán del último
día en esta tierra.
El despertar es el beso suave
del verano
y del “directo” de Mikel Laboa y
Luis Llach, cantando
por la autonomía de los vascos.
Esto último
nada tiene que ver con la resaca,
ni con el sexo en esta ancha cama
de la calle Cabrera,
pero hace al contexto.
No lo nieguen.
ELDER SILVA RIVERO
Nota: El artículo original fue escrito en lo años noventa cuando me tocó estar al frente de una página cultural de un matutino local). CAMACA

