


El curador, pintor y docente, nos habla de la Muestra “Obra” de la salteña Carolina Cunha que se inaugura este jueves, 11 de junio, en la Alianza Francesa de Montevideo.
Se trata de una serie que transforma en imágenes los testimonios de las numerarias auxiliares del Opus Dei recogidos en investigaciones recientes. A través de un lenguaje plástico consolidado y profundamente poético, la propuesta cuestiona sobre la memoria, el sacrificio, la invisibilidad y las estructuras de poder, convirtiendo la experiencia individual en una reflexión colectiva de fuerte resonancia contemporánea.
OSCAR LARROCA DICE…
“Carolina Cunha presenta en esta nueva serie de obras un alegato tan comprometido como poético. En ese contexto, la artista ha trabajado de forma sostenida sobre cuestiones que remiten a la condición humana y a sus derroteros, desplegando un universo de recursos plásticos y gráficos que la identifican con un lenguaje ya plenamente consolidado.
La serie Obra toma como referencia los testimonios de las numerarias auxiliares del Opus Dei, reunidos en el libro Te serviré (2024), de la periodista argentina Paula Bistagnino, así como en la miniserie española El minuto heroico (2025), dirigida por la periodista catalana Mònica Terribas. A partir de esos relatos —íntimos, fragmentarios, muchas veces atravesados por el dolor— se configura un tejido de silencios, sacrificios y gestos cotidianos que rara vez encuentran un lugar en la memoria colectiva.
En continuidad con su serie Des-Tramas (2013), Cunha teje y desteje aquí un mundo preñado de entrega y pérdidas, desde el cual la palabra se transmuta en imagen, huella y materia sensible. Hay, en este pasaje, una operación de traducción que no es meramente formal pues se trata de un desplazamiento hacia lo visible de aquello que, por definición, ha sido relegado al ámbito de lo invisible. Cada pieza ensaya así una forma de encarnación, un intento de dar cuerpo a lo que no lo tuvo, de restituir presencia a lo que permaneció oculto detrás de muros, hábitos y rutinas.
Obra se configura, en este sentido, como un espacio de resonancia donde lo callado adquiere visibilidad y lo singular se proyecta hacia lo colectivo. La artista no se limita a ilustrar un conjunto de testimonios: los somete a un proceso de sedimentación poética que amplifica su alcance simbólico.
En esa operación, las imágenes no solo evocan, sino que interpelan. Cada creación confronta la lógica de la invisibilidad, pone en cuestión determinadas jerarquías de poder y abre una reflexión crítica sobre la apropiación de cuerpos y destinos en nombre de lo sagrado.
No es casual que esta serie insista en una poética de lo velado y lo revelado. Allí donde el discurso institucional ha tendido a clausurar sentidos, Cunha deja ver fisuras. Sus obras no denuncian de manera estridente, pero se sitúan en una zona de tensión donde la delicadeza formal convive con una carga ética que se vuelve ineludible.
En ese cruce entre imagen y testimonio, Obra trasciende el marco de una exposición para constituirse en un gesto que es, al mismo tiempo, poético y político: un espacio donde lo oculto se vuelve visible, donde la experiencia individual encuentra un eco colectivo, y donde la memoria —lejos de ser un mero archivo del pasado— se activa como una forma de resistencia en el presente”.
SENSIBILIDAD ESTÉTICA Y COMPROMISO ÉTICO, CONVERGEN
Según destaca el crítico de arte Oscar Larroca, Obra trasciende los límites de una muestra convencional para convertirse en un acto de memoria y resistencia. En sus piezas, Carolina Cunha logra que aquello que permaneció oculto encuentre una forma de presencia, tendiendo un puente entre el testimonio íntimo y la reflexión social. El resultado es una exposición donde la sensibilidad estética y el compromiso ético convergen para invitar al espectador a mirar de nuevo aquello que durante demasiado tiempo permaneció en silencio.

