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 “METANOIA”, CRONICA DE UN PROCESO

 

 

CRONICA DE UN PROCESO

 “METANOIA”

Muestra Plástica de Pablo Sánchez  en Proceso

 “METANOIA”   DESDE FRANCIS BACON

   “METANOIA” surge de una relación directa con “El Accidente” de Francis Bacon: ambos términos como procesos de ruptura que permiten una transformación profunda de la visión y del ser.

Para Francis Bacon, el accidente no es un error que deba corregirse, sino un recurso deliberado. Él solía lanzar pintura al azar sobre el lienzo o usar herramientas no convencionales para romper con la «clonación» de la realidad o con sus propios clichés mentales.

   “El accidente” destruye la intención consciente del artista permitiendo que surja una «figura» que es más real que una copia fotográfica, porque captura la pulsión y el sistema nervioso, no solo la apariencia externa.

   “METANOIA” entendida como un arrepentimiento implica un cambio radical en la forma de percibir. Es un «ir más allá de la mente» para ver las cosas desde una perspectiva nueva y transformadora.

“El Accidente” como Catalizador de “METANOIA”, la conexión entre ambos conceptos reside en el colapso del control:

   La Ruptura del Cliché: como la “METANOIA” requiere que el individuo abandone sus prejuicios y su antigua forma de vida, “El Accidente”de Bacon obliga al artista a abandonar sus «clichés» (las imágenes prefabricadas que tenemos en la cabeza). “El Accidente” es el golpe que permite que la “METANOIA”  visual ocurra.

De la Intención a la Intuición: En el momento en que el pincel «falla» o la pintura se derrama «mal», el artista experimenta una pequeña “METANOIA”: deja de intentar representar algo para empezar a sentir qué es lo que la materia está dictando. Hay una conversión del sujeto (el pintor) ante el objeto (la obra).

   La Verdad a través del Caos: Ambos conceptos sugieren que la verdad no se alcanza mediante un plan lógico y ordenado, sino a través de una crisis. “El Accidente” en el lienzo es una crisis controlada que provoca una «conversión» de la imagen: de algo figurativo a algo instintivo.

“El Accidente” de Bacon es la herramienta técnica para alcanzar una “METANOIA” estética que se transforma en un compartir.

En  “METANOIA” la Muestra, el acto de invitar al azar para que rompa la dictadura de la razón pemite que el espectador y el artista experimenten una «transfiguración» de la realidad. Sin “El Accidente”, la obra sería previsible; sin la “METANOIA”, el ser humano solo repetiría sus viejos errores. En ambos casos, es necesario que algo se «rompa» para que aparezca una verdad más profunda.

En “METANOIA” el ojo tiende a la representación (lo que ya conocemos), mientras que la mano que «accidentalmente» lanza pintura rompe esa lógica óptica.

Esa «insurrección manual», considerando a Bacon,  es una “METANOIA” radical: el sujeto (pintor) pierde el control soberano y se entrega a las fuerzas invisibles (el azar, la materia) para que algo nuevo sea posible.

   “ El Accidente” de Francis Bacon desmorona la organización biológica del cuerpo para convertirlo en carne y fuerza.

Gilles  Deleuze argumenta que Bacon no pinta cuerpos, sino las fuerzas que los deforman,   “El Accidente” (una mancha que desfigura un rostro, por ejemplo) es lo que permite que el cuerpo abandone su forma orgánica y se convierta en una zona de intensidad pura.

Esto refleja la “METANOIA” como una desposesión del yo. Para llegar a la «Figura» (la verdad profunda de la sensación), hay que pasar por el caos-accidente que destruye la identidad superficial del modelo.

Para Deleuze, “El Accidente” no es algo que le «pasa» al cuadro, sino la condición de posibilidad para que ocurra una “METANOIA” estética: el nacimiento de una sensación que no se parece a nada previo.

Es de destacar que Bacon era un profundo admirador de Artaud. En el teatro de Artaud, la «crueldad» no es sadismo, sino una fuerza implacable que rompe la comodidad del espectador.

En Bacon: “El Accidente” (la mancha, el borrón) es el acto de crueldad sobre la imagen que impide que el espectador «lea» una historia tranquila.

Y vinculando con la otra área artística con la cual me vinculo, el Teatro: “El Accidente” es el momento en que el cuerpo del actor deja de recitar un texto (cliché) para emitir un grito o un espasmo real. Es la “METANOIA” del actor: deja de representar para ser carne en el escenario.

Las figuras de Bacon suelen estar en círculos o cuadrados, como si estuvieran bajo un foco teatral en un escenario vacío.

En “METANOIA”, la Muestra Plástica/Performance/Instalación, “El Accidente” ocurre dentro de ese espacio controlado. Deleuze llama a esto el «lugar de la catástrofe». Al igual que el cuadro de Bacon, es un espacio limitado donde se invoca al caos (el accidente) para producir una verdad nerviosa.

Efecto: El espectador no mira una obra desde afuera, sino que es «golpeado» por la sensación.

“METANOIA”: como una vivencia de gritar sin emitir sonido.

En  “El Accidente”,  Bacon,  convierte la pintura en una performance: quita la «careta» de la representación, priorizando  la vibración del sistema nervioso sobre la explicación intelectual.

   En “METANOIA”: una sacudida visual en un espacio de liminalidad que cambia la percepción del espectador.

 

“METANOIA”  Muestra Plástica de Pablo Sánchez.    Proceso Artístico 2026.

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