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Y Dios dijo hΓ‘gase el libro

El periodista Fabio Guerra conversΓ³ con editores nacionales y nos ofrece una sΓ­ntesis de la actualidad del sector a travΓ©s de la perspectiva de sus protagonistas.

ilustraciΓ³n Ramiro Alonzo

JosΓ© Pedro DΓ­az y Amanda Berenguer, responsables de la editorial artesanal La Galatea. IlustraciΓ³n deΒ Ramiro Alonso.

Por Fabio Guerra

De los diversos instrumentos inventados por elΒ hombre, el mΓ‘s asombroso es el libro; todosΒ los demΓ‘s son extensiones de su cuerpo… SΓ³loΒ el libro es una extensiΓ³n de la imaginaciΓ³n y laΒ memoria.

Jorge Luis Borges

Editar libros, en Uruguay, es una experiencia religiosa. Hay un dios llamado calidad literaria al que todas y todos invocan, fieles consumidores, obstΓ‘culos endiablados, santas voluntades y parroquias que resisten a puro ingenio el poder de la catedral, la librerΓ­a.

Una aproximaciΓ³n al quehacer de algunas editoriales muestra coincidencias en la voluntad de fortalecer catΓ‘logos con autoras y autores uruguayos, y en agregarles valor proyectΓ‘ndolos fuera de fronteras o suministrΓ‘ndolos, en mano, al pΓΊblico. Hay empresas familiares que publican textos ΓΊtiles a estrategias digitales pΓΊblicas, como el Plan Ceibal, y apuestan al ebook grupos editores que venden en AmΓ©rica y el mundo, artesanos que preparan a la poesΓ­a para el baile con ciento cincuenta suscriptores, amazonas que distribuyen en bicicleta, jΓ³venes que organizan encuentros de degustaciΓ³n lectora.

Las asimetrΓ­as entre quienes producen libros amparados por un grupo trasnacional y quienes lo hacen sin ese respaldo aparecen sobreentendidas en los discursos, y a distancia prudencial del victimismo. Incluso la definiciΓ³n de editorial independiente es problematizada por integrantes del sector que encontraron, en el agrupamiento con pares, una forma de sobrellevar costos y costas de vivir a la intemperie. Lo explica el profesor de literatura JosΓ© Manuel Barrios, responsable de la editorial de poesΓ­a Dios Dorado, una de las integrantes del colectivo Sancocho, nacido en 2016. Manuel concibe lo independiente como un fenΓ³meno, mΓ‘s que una identidad, generado por la crisis econΓ³mica de 2002 y su incidencia en la transformaciΓ³n de pΓΊblico lector en productor cultural. β€œEn Uruguay surgieron editoriales como Artefato que lograron desmentir el eslΓ³gan β€˜la poesΓ­a no se vende’, y en Argentina, en 2006, apareciΓ³ la primera Feria del Libro Independiente AutΓ³noma (FLIA), expresiones que aportaron bibliodiversidad y renovaciΓ³n generacional a un mercado donde, junto al declive de sellos canΓ³nicos, comenzaba la expansiΓ³n de grandes grupos editoriales”. Sancocho gusta definirse como un puΓ±ado de editoriales nuevas, unidas por amistoso respeto a los criterios de trabajo e idiosincrasia de cada una. Ofrecen sus productos en ferias que montan en espacios alternativos a librerΓ­as para personalizar el encuentro con potenciales clientes. Coinciden en que resulta muy difΓ­cil mejorar la distribuciΓ³n sin encarecer el precio del libro, y valoran las invitaciones a eventos y proyectos que reciben, en sus movidas, de otras organizaciones culturales. Las ferias, ademΓ‘s, brindan concurridas ocasiones de sacar a pasear al librero que cualquier editora o editor lleva dentro.

El abrupto descenso de la venta en librerΓ­as provocado por la pandemia obligΓ³ a Editorial Fin de Siglo a ampliar la oferta de ebooks en su reformulada pΓ‘gina web, mientras sigue vertiendo libros de texto al Plan Ceiba: β€œVΓ­a web vendimos algo al exterior y bastante mΓ‘s al interior y a barrios perifΓ©ricos de Montevideo, donde no hay librerΓ­as; serΓ­a muy positivo que el Estado apoyara a las editoriales nacionales con campaΓ±as de fomento de la lectura y el libro, y ferias aquΓ­ y en el exterior”, expresa Alicia Guglielmo, responsable -junto a Edmundo y EstefanΓ­a Canalda- de esa casa editorial abierta en 1991. Hace aΓ±os que junto a algunos colegas propuso la creaciΓ³n de un circo de la cultura itinerante que parta de Bella UniΓ³n, por poner un ejemplo de extremo norte, y llegue a la capital cargado de artes preciosas. Entre ellas, las impresas. β€œPara que la gente tome contacto fΓ­sico con los libros”, marca Alicia.

Dar abasto

Uruguay tiene un volumen de producciΓ³n literaria que ni sus fanΓ‘ticos pueden absorber, opina Gustavo β€œMaca” Wojciechowski, creador y ΓΊnico oficiante de la editorial de poesΓ­a YaugurΓΊ. DiseΓ±ador grΓ‘fico al que el talento para armar libros convirtiΓ³ en editor, Maca comenzΓ³, hace diecisiete aΓ±os, sacando dos o tres tΓ­tulos anuales que hoy son una treintena y atiende tanto a 150 suscriptores, como a la primera persona que levante la mano. β€œEstoy en esto por militancia cultural, para difundir poesΓ­a que hace bien conocer y compartir, asistida por determinadas calidades de diseΓ±o e impresiΓ³n. Desde mis inicios vengo trabajando con materiales que no interesan a ninguna otra editorial”, dice.

Cada libro de YaugurΓΊ es financiado a medias con su autora o autor, a veces el editor asume todo el costo y en alguna oportunidad, contra presentaciΓ³n de proyecto, Maca accediΓ³ a fondos del Ministerio de EducaciΓ³n y Cultura, la Biblioteca Nacional y el Centro Cultural de EspaΓ±a (CCE). Con apoyo del CCE editΓ³, en la colecciΓ³n Rescate, cuatro reliquias:Β Zafarrancho solo, de Cristina Carneiro,Β Obra completa, de Pedro Piccatto,Β Estructuras, de Ernesto Cristiani yΒ ParacaΓ­das, de Enrique Ricardo Garet.

La licenciada en letras Julia Ortiz tambiΓ©n desembarcΓ³ en la ediciΓ³n desde un trabajo afΓ­n, el de librera. β€œLibrero es quien lee y recomienda los libros que vende”, desliza. ComenzΓ³ en la librerΓ­a La Lupa, fundada por Alejandro Lagazeta, un emprendimiento que alentΓ³ la creaciΓ³n, hace una dΓ©cada, de Criatura editora. Aunque tambiΓ©n publican en Argentina, estaban convencidos de que Uruguay tenΓ­a y tiene margen para hospedar libros exquisitos, a precios humanos. Alentados por esta convicciΓ³n decidieron arriesgarse a tirar 1.000 ejemplares por tΓ­tulo, publicar una decena por aΓ±o y estar en todas las librerΓ­as. A poco de andar descubrieron las limitaciones de nuestra industria nacional: altos costos paraΒ calidades de impresiΓ³n medias, contraste entre buena voluntad y esquema de negocios que vuelve inviable, por ejemplo, importar mΓ‘quinas de imprimir tapa dura que existen, sin ir mΓ‘s lejos, en Buenos Aires.

Contenedores

Julia reconcilia a Criatura con el concepto de editorial independiente. β€œSomos independientes de cualquier dinero pΓΊblico o privado, pero reconocemos que al sector le vendrΓ­a muy bien una polΓ­tica pΓΊblica que lo potenciara dentro y fuera de fronteras”, afirma. Considera que tambiΓ©n serΓ­a ΓΊtil manejar cifras que hoy se desconocen -cantidad de libros publicados y vendidos, estadΓ­sticas- para planificar el trabajo en mejores condiciones. β€œAyer estaba de pΓΊblico en una mesa de literatura escrita por mujeres, celebratoria del cumpleaΓ±os de Ediciones Banda Oriental, y la crΓ­tica literaria Alicia Torres comentΓ³ que yo debΓ­a saber si hay mΓ‘s lectoras que lectores, y la verdad es que no lo sΓ©, porque no tengo datos”.

Levantar la herencia cultural comunitaria es una aspiraciΓ³n posible y deseable para cualquier empeΓ±o editorial, estima Julia. Por eso Criatura publicΓ³ algunas viejas y entraΓ±ables canciones uruguayas ilustradas, que yacΓ­an esperando el beso de la resurrecciΓ³n.

MartΓ­n FernΓ‘ndez, creador y miliciano de Casa editorial Hum y Estuario editora, lista vallas en la pista: mercado chico, poca presencia en medios, poblaciΓ³n mΓ‘s sensible a las redes que a crΓ­ticas y crΓ­ticos literarios, contexto econΓ³mico adverso. En tren de aliviar estos hematomas y en lΓ­nea con Alicia Guglielmo propone, entre otras medidas, que el Estado compre ejemplares para destinarlos a bibliotecas pΓΊblicas, organizar dos o tres ferias del libro por aΓ±o en Montevideo, y sembrarlas en el interior. β€œRecordemos que vivimos en el paΓ­s de la sobreoferta artΓ­stica; no hay editor, lector, librero o medio capaz de contener todo lo que se publica. Muchos asocian este oficio con jugarse la ropa, poner toda la carne en el asador y apostar, cual ludΓ³pata, tΓ­tulo a tΓ­tulo. Creo que nuestro cometido es publicar los mejores libros posibles para un lector ideal que, ΒΏcuΓ‘l es? Aquel cuyo gusto es caprichosamente similar al mΓ­o”, dice MartΓ­n, sonrisa en ristre.

Una actitud que Editorial Planeta aplica a la construcciΓ³n de lectores ideales, en Uruguay, es estar muy atenta a lo que atrae a lectores de carne y hueso en los paΓ­ses donde el grupo sentΓ³ sus bases. La novela juvenil o literaturaΒ young adultΒ estΓ‘ funcionando tan bien que ya es tendencia, advierte Claudia GarΓ­n, directora editorial del sello. Buena parte de su labor pasa por aterrizar autoras y autores uruguayos en el exterior, a travΓ©s de ediciones compartidas con autores latinoamericanos, y mantener activo un departamento de traducciones; todo sin abandonar la sintonΓ­a fina con el catΓ‘logo local. β€œBuscamos permanentemente la calidad y diversidad literaria, lo cual no supone desatender la producciΓ³n comercial que sustenta el negocio”, puntualiza.

Varias mujeres y algunos hombres que escribΓ­an poesΓ­a apetecible confluyeron, un dΓ­a, en las pΓ‘ginas de Editorial Encuentros, iniciada en 2018 por MarΓ­a SΓ‘nchez y personas entusiasmadas que, despuΓ©s del cuarto ejemplar, tiraron la toalla. Nada que recriminarles. MarΓ­a recurriΓ³, entonces, a solicitar aportes econΓ³micos a autoras y autores, y a distribuir en bicicleta; en 2020 publicaron tres libros y este aΓ±o serΓ‘n seis, nΓΊmero coherente con el tamaΓ±o y las expectativas de la empresa, cuyo personal es Γ­ntegramente femenino, un poco por accidente, un poco por elecciΓ³n. ΒΏY quΓ© es para ti, MarΓ­a, la calidad literaria?

Siglos de abstracciΓ³n editados en cuatro palabras: β€œUna forma de decir”.

 

Foto: Fabio Guerra

 

 

Fabio Guerra CorreaΒ (Salto, 1963) publicΓ³ los poemariosΒ Soliloquio del escuderoΒ (Premio 37 Feria Nacional de Libros y Grabados, 1996),Β Loco en su tintaΒ (Editorial Latina, 1999) yΒ MirΓ‘ vosΒ (Alfaguara Infantil, 2006) y la semblanza biogrΓ‘ficaΒ Atahualpa del Cioppo: un hombre para pensarΒ (Festival de Teatro de CΓ‘diz, 2004).

 

 

 

 

 

Foto: Ramiro Alonso

 

 

Ramiro AlonsoΒ (Minas, 1966) dibuja de manera permanente en La UniΓ³n, El Popular, la Hora Popular, El PaΓ­s Cultural, El Observador, Plan B, PeriΓ³dico Periscopio y la diaria.

 

 

Fuente: Publiaciones del MEC

 

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