En la inmensidad de la llanura y el eco de la palabra, surge «Flausina la de esos López», una travesía teatral que cruza fronteras y tiempos, enhebrando el verbo de João Guimarães Rosa con la esencia de la escena rioplatense. Esta producción uruguayo-argentina, dirigida por Huber Díaz y Eduardo Velázquez, se alza como un canto visceral a la resistencia y la identidad, con las interpretaciones de Marcela Mesaros y el propio Velázquez encarnando personajes que desafían su sino.
El montaje se despliega en dos actos que dialogan entre sí, como el vaivén de un horizonte que se resiste a ser alcanzado. En el primer bloque, la niñez se torna en campo de batalla: un infante crece bajo la sombra de un padre autoritario, un patriarca que cincela con mano de hierro un destino que el joven se resiste a aceptar. En el trasfondo, el machismo y la tradición intentan imponer su peso, mientras el personaje lucha por quebrar el molde que lo atrapa.
El segundo acto da voz a Flausina, quien es interpretada con alma y desgarro por Marcela Mesaros. Flausina es una mujer que carga la herencia de la desdicha, pero no se rinde ante su sino. Su historia es la de muchas: niñez truncada, amores que no redimen, maternidades entretejidas de dolor y esperanza. Pero en su pecho arde una determinación inquebrantable. «Quiero el buen bocado que desde niñita la vida me privó», clama Flausina, y en su grito resuena el eco de todas aquellas que han reclamado su lugar en el mundo.
Marcela Mesaros no solo encarna a Flausina; también le presta su voz, su canto, su cadencia, convirtiéndola en un ser de carne, verso y melancolía. Eduardo Velázquez, además de compartir la dirección con Huber Díaz, insufla vida al niño del primer acto, transmitiendo en cada gesto el desgarro de quien se debate entre la sumisión y la rebeldía.
«Flausina la de esos López» no es solo teatro: es un espejo donde el campo y la urbe, la historia y el presente, el dolor y la esperanza se encuentran y se reconocen. Una obra que late con el pulso de la literatura brasileña y las vivencias del sertón, pero que resuena con la universalidad de la lucha por la libertad y la autodeterminación.
FLAUSINA ENTRE NOSOTROS…
Para quienes deseen sumergirse en esta experiencia escénica, la cita es en el campus de Salto de la Universidad de la República, este viernes 21 de marzo a las 19:30 horas. Ahí, en el umbral entre la palabra y el silencio, entre el ayer y el ahora, Flausina alzará su voz. Y su voz, como un viento incontenible, seguirá soplando mucho después del telón final.
CAMACA