

Un relevamiento del Departamento Económico del Centro Comercial e Industrial de Salto (CCIS) revela un escenario contractivo para el cierre de 2025: casi dos tercios de los comercios e industrias locales registraron descenso en términos reales.
El 63% de las empresas salteñas manifestó una caída en sus ventas reales durante el último trimestre del año, según el informe de Actividad Económica Local – Q4 2025 presentado por el Departamento Económico del CCIS, bajo la responsabilidad del Ec. Mag. Pablo Cortondo.
El dato no es menor: implica que seis de cada diez unidades productivas y comerciales del departamento vieron erosionado su nivel de facturación si se descuenta el efecto de la inflación. En contrapartida, el 37% indicó haber mantenido o mejorado sus niveles de ventas en términos reales, configurando un panorama mayoritariamente adverso.
FRONTERA Y PRECIOS: UN CAMBIO DE ESCENARIO
El informe también aporta un elemento clave para comprender la dinámica actual: el comportamiento del indicador de precios fronterizos.
En 2023, la diferencia de precios alcanzaba el 180%, generando fuertes distorsiones en el comercio local, especialmente por la competencia con ciudades del otro lado de la frontera. Sin embargo, en 2025 esa brecha se redujo al 26%, marcando un giro significativo en el contexto regional.
Este ajuste en la asimetría de precios modifica las condiciones estructurales del mercado salteño. Si bien la menor diferencia podría interpretarse como un alivio para el comercio local frente a la competencia externa, el dato de caída en ventas reales indica que persisten otros factores contractivos: retracción del consumo, menor poder adquisitivo o cautela empresarial frente al clima económico general.
UNA RADIOGRAFÍA PARA LA TOMA DE DECISIONES
Desde el CCIS subrayan que el objetivo del relevamiento no es meramente descriptivo, sino estratégico. Con 120 años de trayectoria institucional, la gremial empresarial reafirma su compromiso con la generación de información rigurosa y periódica que permita orientar decisiones tanto en el ámbito privado como en el público.
El estudio constituye una herramienta de diagnóstico para empresarios, autoridades y actores económicos, en un contexto donde la información precisa se vuelve un insumo central para proyectar inversiones, ajustar estrategias comerciales y planificar políticas de desarrollo.
La fotografía del último trimestre de 2025 deja un mensaje claro: la economía salteña atraviesa un momento de tensión en su tejido productivo. La reducción de las distorsiones fronterizas abre una ventana de oportunidad, pero el desafío inmediato radica en reactivar la demanda y fortalecer la competitividad interna.
Dicen que medir es comprender. Y comprender, en definitiva, es el primer paso para transformar.
EDWIN FLORES RODRÍGUEZ

