



El llamado a movilizarse del Dr. Gabriel Cartagena, se inscribe en una tradición histórica del Partido Colorado, la de entender la política como organización, militancia y responsabilidad republicana. Más allá de coyunturas electorales o cargos circunstanciales, la esencia de este Partido ha sido, la movilización, el latir cotidiano con su gente, con lo que el pedido, la reflexión del Dr. Cartagena, no es un balance administrativo, sino un llamado político en sentido pleno, volver a poner al Partido en movimiento.
EL PARTIDO COMO HERRAMIENTA, NO COMO SIGLA
Cartagena parte de una premisa central, sin partido activo no hay proyecto sostenible. La mención reiterada a la CORE y a la orgánica partidaria revela una preocupación de fondo, los partidos no se sostienen solo con representación institucional, sino con estructura viva, debate interno y presencia territorial. El texto reivindica el valor del partido como instrumento colectivo.
No es menor que el “norte” señalado sea el bienestar de los más débiles. Allí el discurso se corre del mero funcionamiento interno y se ancla en una definición ética y programática. Cartagena reubica al Partido Colorado en una matriz socialdemócrata y batllista, recordando que la justicia social y la igualdad de oportunidades no son consignas prestadas, sino parte del ADN histórico colorado.
El llamado a que “todos los colorados se sumen a trabajar” tiene un doble destinatario: por un lado, la militancia tradicional; por otro, los sectores que suelen replegarse fuera de los períodos electorales. El énfasis en la planificación hacia 2026 y el período 2025–2030 muestra una mirada de mediano plazo, poco frecuente en una política acostumbrada al corto plazo y a la reacción permanente.
APOYO AL GOBIERNO DEPARTAMENTAL
Uno de los pasajes más significativos es el que refiere al respaldo a los colorados que hoy gobiernan Salto. Allí Cartagena marca una línea clara, apoyar con firmeza y responsabilidad, sin especulación interna. Es una advertencia implícita contra el fuego amigo y las internas paralizantes, y una reivindicación de la coherencia entre partido y gestión.
MARCELO MALAQUINA
El candidato del Partido Colorado que aportó 14.000 votos a la CORE, para hacer posible un triunfo electoral, meses después de su formidable aporte, hizo público un parate para reformular su propuesta y volver a la senda, «con honestidad y franqueza» como bandera. Su alejamiento, no se sabe por cuanto tiempo, descomprimió muchas cosas. Se rumorea que después de marzo del corriente año, pensando más en abril, estaría volviendo a la actividad política.
VAMOS SALTO
Las huestes de Germán Coutinho han dado muestra de recomposición de filas, de realineamientos y de intenciones serías de aglutinar a colorados que están un tanto alejado de la política. Vamos Salto tiene muchas figuras en el gobierno departamental de la Core, eso lo hace posicionarse mejor de lo que estaba en los últimos cinco años. Dentro de los comentarios de estos días se dice que algunos notorios dirigentes del sector apuntalarían la labor de Paco Estevez en Recolección, y otros a Mariano Casola, en Termas del Arapey.
HORACIO DE BRUM
Es en estos momentos la figura más relevante del Partido Colorado en Salto. Su labor parlamentaria es destacada, su accionar fuera del Parlamento, con las fuerzas vivas, con sus reclamos, con su apoyo a algunas actividades, el requerimiento constante de la prensa, lo hacen muy visible, muy activo y con respuestas que los colorados sienten que están muy bien representados. La proyección del diputado Horacio de Brum dejó hace mucho tiempo de ser departamental, su crecimiento en lo nacional, lo elevan en la consideración pública y partidaria. es tanto el entusiasmo de su partidarios con de Brum que hace poco, off de record un allegado comentó, «hay quienes ya lo ven senador en el próximo período, senador titular, porque suplente ya lo es». El «analista» fue más allá, y confesó, «Y si Marcelo no sigue, Horacio es el candidato natural a la Intendencia».
CAMACA

