Muchos le echaron la culpa a las βbombitas de cremaβ, otros al tinto casero, y no faltΓ³ quien se quejara del chimichurri del asado. Lo cierto es que la fiesta de los cronistas de deportes terminΓ³ βtrΓ‘gicamenteβ para todos.
Ese sΓ‘bado a la noche, todos los muchachos que componemos la secciΓ³n deportes decidimos hacer un asado, para estar un rato junto, hablar de cualquier cosas y olvidarnos un poco de la rutina.
Entregamos todos los materiales temprano y nos fuimos para el club β50 lΓ‘grimasβ, si ese que todos los aΓ±os termina llorandoβ¦
La fiesta estuvo βmortalβ, buen asado, buen vino, hasta postre tuvimosβ¦bombitas de crema en abundancia. Todos βglotoneamosβ bastante, dicho sea de paso.
Estuvimos hasta altas horas de la madrugada, como suele decirse, hablando de Dios y todo el mundo, filosofando a cada trago, a cada bocado. Formando y des formando equipos, selecciones, βCombinadosβ, en una noche salimos campeones salteΓ±os, del litoral, sudamericano y ya tenemos la fΓ³rmula ideal para ser campeones del mundo en Rusia 2018, Β‘es tan fΓ‘cil!, yo no sΓ© como no se dan cuentaβ¦
No faltΓ³ al final alguien que propusiera, βΒ‘che!, vΓ‘monos de farra por ahΓ!.
El drama se precipitΓ³ a la maΓ±ana siguiente, todos amanecimosΒ con un extraΓ±o virus, contagioso para colmo.
Antes del mediodΓa, en la RedacciΓ³n hacΓamos cola para ir al baΓ±o, gastando dos rollos de papel H en un santiamΓ©n.
La cosa venΓa brava, era de desensillar y ensillar a cada rato. Fue tanto el cΓ‘ntaro a la fuente que terminamos en una histeria colectiva. Β‘Dale que me toca a mi!, Β‘hace dos minutos que entraste!, ΒΏcompraste el baΓ±o para vos?, βya sΓ© que este es el de las mujeres, pero una emergenciaΒ es una emergenciaβ, βya no sΓ© como sentarmeβ, βaprieten las marcas muchachosβ, βme quedΓ³ como una rosaβ.
El Jefe de Deportes, blanco como un papel, tomΓ³ una santa decisiΓ³n, nos mandΓ³ a nuestros respectivos hogares a βlaxantearnosβ, y antes de arriar banderas, de abandonar el barco, le brindΓ³ un informe de la situaciΓ³n al Sr. Director.
Ese domingo se jugaba una fecha trascendental por el Campeonato SalteΓ±o de FΓΊtbol, y habΓa que cubrir o cubrir. El Director como Artigas, saliΓ³ a pelear con perros cimarrones, y a falta de cronistas deportivos, hizo una leva en masa de las otras secciones. Y la verdad sea dicha, los muchachos cumplieron.
LA DE SOCIALES ESCRIBIΓ
Fue muy festejado el enfrentamiento entre los equipos de Tigre y San Eugenio. Ambas hinchadas, luciendo coloridos atuendos, al tono con los colores de sus instituciones, desde muy temprano se dieron cita para celebrar el acontecimiento. No faltaron los globos y las guirnaldas. Ingresaron ambos equipos, y pudo comprobarse el buen gusto para vestirse, del mismo modo los Γ‘rbitros, con un negro mate en degradΓ©, y un escudito satinado bien piripipΓ cucΓΊ. GanΓ³ Tigres 2 a 1, pero nos quedamos con ganas del tradicional y sublime momento del cantitoβ¦ βllegΓ³ la hora de cortar la torta, de cortar la tortaββ¦.
EL DE CULTURALES COMENTΓ
En los pacatos aΓ±os 50, surgiΓ³ una generaciΓ³n de futbolistas que hicieron historia en nuestro paΓs, ganando entre otras cosas, la Copa del Mundo en MaracanΓ‘. De aquel tiempo a esta parte la grΓ‘fica nos ha dado un montΓ³n de futbolistas frΓvolos, austeros y sin una filosofΓa de juego. Gladiador y Salto Uruguay no escaparon a estos tiempos irreverentes del anti-futbol. ΒΏQuΓ© dirΓa GarcΓa MΓ‘rquez si los viera jugar?. Onetti se hundirΓaΒ en El Pozo, Fellini apagarΓa su cΓ‘mara, Bergman sΓ³lo harΓa unos planos de los vestuarios y de rostros en penumbras, Β‘que mal que andamos futbolΓsticamente hablando!. Nos falta una obra virtuosa, pensada, jubilosa, texto y contextoβ¦..
EL DE POLICIALES
En circunstancias en que el puntero Sandro Aranda de Dublin Central transitaba por el andarivel derecho del ataque, llevando como acompaΓ±ante una pelota nΓΊmero 5. Al llegar a las inmediaciones del banderΓn del corner fue violentamente interceptado por tres sujetos con la camiseta de Ceibal, uno de los cuales logrΓ³ aplicarle un fuerte golpe con lo que Aranda perdiΓ³ estabilidad cayendo al suelo produciΓ©ndose lo expuesto. ConcurriΓ³ al lugar el juez de turno del partido, MartΓnez Vital, quien procesΓ³ sin tarjeta al agresor y con un curioso βsiga, sigaβ. Este cronista continΓΊa con las averiguaciones correspondientes para dar con Γ©l o los autores materiales del hecho. Fue tan rΓ‘pida la jugada que no les vi los nΓΊmeros a las camisetas. Aranda fue una vΓctima mΓ‘s de la violencia que padecemos a diario. DespuΓ©s queremos ganar litoralesβ¦
EL DE RURALES
Un partido, chato, seco, como la sequΓa de nuestro campo. En momento que Di Napoli de Ferro Carril se iba con la pelota, se vino la trilla de parte de dos jugadores de Universitario que lo hicieron arar y cuando se levantΓ³ lo vacunaron contra la aftosa del gol sin respetar la trazabilidad albinegra. En fin, un partido de remate, buenos lotes, muchos animales sueltos, pero poco fΓΊtbolβ¦.

