



Con profundo dolor, el Pai Richard Soto denunció públicamente haber sido víctima de una estafa que no solo lo afectó en lo personal, sino que golpeó de lleno a una Escuela de Samba entera, desde niños hasta adultos mayores. En un emotivo descargo, aseguró haber actuado siempre de buena fe y anunció que llevará el caso ante la Justicia.
DEL NORTE VINO EL MAL VIENTO
El carnaval también puede doler. Y cuando duele, lo hace en silencio, en abrazos largos y en lágrimas compartidas. Así lo dejó en claro el Pai Richard Soto, referente del samba en Salto, al realizar un sentido descargo en redes sociales luego de confirmar que fue víctima de una estafa vinculada a una carnavalesca de la ciudad de Artigas.
Soto aclaró desde el primer momento que fue él quien resultó estafado, y no solo en lo económico, sino —quizás lo más grave— en lo emocional. “Jugaron con los sentimientos de toda una Escuela”, expresó, recordando que apenas días antes se había realizado un ensayo técnico en la avenida Rodó, con una gran cantidad de salteños inscriptos para desfilar, en una jornada que había sido vivida con alegría y entusiasmo.
El Pai fue enfático en deslindar responsabilidades: aseguró no adeudar dinero, salvo un compromiso puntual con una barraca local, el cual afirmó que será saldado. Explicó que la relación con la carnavalesca de Artigas surgió a través de terceros, ya que él era quien debía afrontar los pagos generales, y que nunca antes había tenido vínculo con dicha organización.
TODOS SE SOLIRADIZAN CON RICHARD
Lejos de quedar aislado, el episodio despertó una ola de solidaridad. Desde un hotel céntrico de Salto hasta referentes del carnaval de Artigas y Uruguayana, comenzaron a circular llamados, datos y gestos de apoyo. Incluso, el presidente de una Escuela de Samba de Artigas se comunicó personalmente para alentarlo, y está prevista la llegada a Salto del presidente de la Escuela Imperatriz del Progreso.
Soto confirmó que el próximo lunes mantendrá una reunión con abogados para formalizar la denuncia y llevar el caso ante la Justicia. “Aquí se hace, aquí se paga”, señaló con firmeza, apelando a la responsabilidad y a la necesidad de que los hechos no queden impunes.
LA CONGOJA POR VER A LOS NIÑOS LLORANDO
Pero el momento más conmovedor de su relato llegó al recordar lo vivido en la chacra, cuando regresó acompañado por Ana Marilda Bellos, de Porto Alegre. Allí, fue recibido entre abrazos y lágrimas: niños, familias enteras, hombres y mujeres que conocían de primera mano su entrega y trabajo por la Escuela. “Ver a los niños llorando, abrazándome, fue lo más duro”, confesó.
El Pai Richard también agradeció la empatía y la solidaridad de integrantes de otras Escuelas de Samba de Salto, destacando que siempre alentó el crecimiento de todas las expresiones del carnaval local, incluyendo murgas y agrupaciones lubolas. “La superación de las Escuelas de Samba de Salto es una realidad”, afirmó con orgullo, aun en medio de la tristeza.
EL AMOR POR EL CARNAVAL SIGUE INTACTO
A pesar del golpe recibido, el Pai Richard Soto no perdió el amor por el carnaval. Cerró su mensaje deseando un gran desfile a todas las Escuelas de Samba y expresando su anhelo de poder estar presente, aunque sea de pie, para aplaudirlas al pasar. Porque cuando la pasión es verdadera, ni siquiera una estafa logra apagarla.
CAMACA

