Lo conocí en 1984, pero mi admiración venía de largo tiempo, por sus atrapantes relatos futboleros. También por su participación activa en radio, «por sus salidas punzantes», por sus breves y agudas reflexiones, y por esa picardía, de darle el toque justo, ocurrente y sin ofensas.
Hablo de Enrique Fermín Soler, que en mis comienzos profesionales en el periodismo, compartimos Redacción. Además de excelente profesional resultó ser un muy buen compañero, no sólo a la hora del trabajo, sino en esas reuniones sociales que se hacían en el Diario. Su fuerte era el periodismo radial, pero sus notas de Diario daban cuenta que también era un valioso escriba.
La dupla con Hugo Rolón que estuvo en los comienzos de DIARIO CAMBIO, era dupla de radio y su breve pasaje por la redacción de Cambio fue llena de enseñanzas, sobre todo para alguien que arrancaba en la profesión, no en la escritura, porque yo ya venía de tiempo.
Durante más de una década nos encontramos con Enrique Fermín en conferencias de prensa, en actos políticos, en los carnavales de calle Uruguay y del Parque Harriague, infaltable en los concursos de murgas.
Recuerdo un año que con Jaque Mate se hizo el cuplé «Salto Vichón» que era un remedo de Salto Visión, el informativo de Canal 8 que conducía, por ese entonces, Enrique Fermín.
Cucaracho Rodriguez hizo una brillante labor en el personaje de Enrique Soler, fue el deleite de la platea. En la última actuación de la murga en Parque Harriague estando actuando Cucaracho como Soler, sube Enrique Fermín y se da un diálogo brillante, entre la copia y el verdadero, y allí terminé de comprender la gran dimensión de Quique Soler, su humor, su creatividad y su bohomia.
Fanático de Nacional, hasta las lágrimas, en las buenas y en las malas.
Para mí fue inolvidable vivir por dos enero/febrero consecutivos en los años 90 que Hugo Felipe Rolón me contratara para hablar de carnaval en su programa «La mañana en Tabaré». .Entrar a radio Tabaré y ver en torno a la Mesa a Hugo Rolón, Enrique Soler, Aceré Francisco Echeverz, generalmente Daniel Beppo en los controles y en ocasiones Corina Acuña, todos profesionales de altísimo nivel, fue un regalo que el periodismo me hizo, sin dudas.
La grandeza de todos ellos fue que al rato de cada programa yo estaba hablando, riendo y contando cosas del carnaval, ellos me daban pie o escuchaban en silencio, y luego también opinaban. Son momentos que enriquecen espiritualmente.
La vida como siempre te lleva y te trae, pero, por muchos años disfruté de momentos, de charlas breves, de bocinazos, saludos con la mano, alguna noche del Harriague, alguna conferencia de prensa, los encuentros con Enrique Fermín primaba la risa, y los buenos momentos. Siempre que me veía, era la misma pregunta…cómo andas, Camaca Cattani?, y Estela?.
Anoche supe la noticia de su partida. Y desde aquí, desde Dolores, Soriano, envío un gran saludo a familiares y amigos. Y lo digo convencido, los buenos momentos vividos seguirán en mi, en mis recuerdos, y cada vez que piense en el amigo, voy a soltar una sonrisa, como las que él regalaba a cada rato….
CAMACA