

De las singularidades de la política uruguaya. El Cuco Villagra también conocido como “El Rubio” Villagra, tenía un partido político, el “Par” ( Partido Arremangados Responsables).
El Par estaba en todos los actos con una bandera en el escenario y otra que hacia flamear el Cuco o en sus defectos, cuando él estaba en el estrado, la sostenía su mujer, que no pertenecía al partido, pero, como era solidaria con las causas populares, lo hacia con gusto.
Estaba en todas las caravanas, colgada en la parrilla de atrás de la vieja Ducatti del Cuco, o en las marchas por las calles céntricas, siempre presente, el Cuco y su bandera del Par.
Era notable el poder de decisión que tenía el Cuco, y así lo hacía saber en cada oportunidad en que había que hacer una declaración, tomar posición o votar por tal o cual tema: “El Par apoya esta iniciativa”, “El Par repudia los actos vandálicos de los inadaptados de siempre”, “El Par vota a favor de la integración del Comité del Riachuelo”.
Para las próximas elecciones internas, el Par va en una coalición de partidos, “Adelante Futuro”, se denomina y está integrada además por el Partido Democrático, Los del Altillo, el PPP (Partido Propio de Perdomo), Partido del Llano, el MEI, el CEI y el TEI, faltó el CAFEI, porque la asamblea votó un cuarto intermedio y todavía no se sabe si se integran a la coalición o van con lista propia.
Se han formado comisiones para trabajar en la propuesta de gobierno, cultura, deporte, trabajo, seguridad social, salud, ordenamiento territorial, medio ambiente, entre otras. A través de su vocero, Cuco Villagra, el Par solicitó que las comisiones se reunieran en días distintos para así poder participar en todas, y en todas está presente el Cuco Villagra llevando la voz del Par.
Aún no se realizaron las internas y ya la coalición “Adelante Futuro” está conformando las listas para las elecciones nacionales del mes de octubre a la Cámara de Diputados.
Y las cosas de la vida… el Cuco nunca tuvo problemas con las mujeres, salvo algunos puntos de vistas diferentes con su mujer, pero esos enfoques, luego de larga conversa, terminaban en consenso, zanjándose las diferencias. Pero ahora, en la coalición “Adelante Futuro”, el problema del Cuco Villagra con las mujeres es en grado sumo. El problema es el tercer lugar en la lista, si o si, tiene que ser una mujer, por la ley de cuotas y el Par no tiene mujeres, no puede postular ninguna, y eso es ceder terreno. La solución es un acuerdo casero con su señora para que ella represente al Par, aunque no pertenezca al mismo, pero, como ha sostenido tantas veces su bandera, todos la hacen afín a ese partido. En caso de no aceptar, el Cuco, deberá poner todos sus esfuerzos en ocupar el cuarto puesto de la lista, con menores posibilidades de ser electo, pero, ante la nueva ley no se puede discutir.
Eso, eso sí, como viejo bicho de la política, y por aquello que hombre precavido vale por dos, el Cuco negocia con los fraternales partidos de la coalición, obtener una de las Secretarías para el Par, de cualquiera de los tres candidatos que encabezan la lista, y así asegurar la presencia de este viejo partido, en el Parlamento, poder estar cerca de las grandes decisiones, e influir, en la medida de lo posible, en algunas de las propuestas y posturas de sus compañeros de coalición.
Si hay un hombre optimista, en la política, ese es el Cuco Villagra, viejo luchador surgido en las agitadas aguas del sindicalismo del Siglo XX, que nunca arreó banderas, y las veces que lo hizo fue porque estaba enfermo o porque se pasó en el trago en algún asado, y más que arrear banderas, ausentó banderas, pero en lo demás, siempre en la lucha formando parte, como dice él, de un gran partido, un tradicional partido, un heroico partido, metido de pleno con las causas populares, y aunque suene como una contradicción, el Cuco Villagra cuando está eufórico, dice de su partido, “El PAR, no tiene par”.
JESÚS SINTIÓ MUCHO FRÍO ESA NOCHE EN MOSCÚ…,
(A la memoria del Negro Alfonso….)
Resulta sabido que Jesús era de Belén, y que siempre tenía una palabra a flor de labios. Su larga cabellera, era oscura y trenzada, a veces con permanente, a veces con rastas, y mire que no es fácil trenzar motas, pero el grone se las ingeniaba.
Cayó hace unos cuantos años por el barrio, y ya no se fue más. Le gustaba multiplicar los panes y los peces (de mañana trabajaba en una panadería, y de tarde, se iba a pescar, siempre sacaba).
El negro Jesús era de un hablar pausado, calmo, sin muchas agitaciones, y tenía tantas historias que uno nunca sabía si eran cosas vividas por él o de sus lecturas cotidianas, o frutos de su imaginación. No había libro que no hubiera leído ni tema que no conociera. En las reuniones, enseguida se transformaba en el centro de las mismas, cautivando con sus historias un tanto naif…
Su amistad con Pepe Guerra era de los tiempos en que andaban por México, a fines de los 70, con Zitarrosa fue en una noche en Caracas, y siempre resaltaba su encuentro con Daniel Viglietti en Quito, en el boliche de un uruguayo luego de un recital del Menottiano cantante, cuando le dijo sin anestesia que había desafinado en el tema “Gurisito” y que se había quedado sin aire en “A desalambrar” a lo que Viglietti le había dado la razón, confesando que la altura de Quito le cortaba la respiración…
Todos sabíamos que el Negro una tarde en La Habana, enfrascado en profundas disquisiciones filosóficas, no lograba avanzar en un tema, cuando levanta la vista y ve avanzar al flaco Arismendi, lo saluda, se sientan, conversan y el Rodney le aclaró hasta la más mínima duda.
Una noche en el boliche decidieron no dejarlo hablar, no seguirle la corriente. Todos sabían que eso era imposible, porque el negro Jesús, aunque sea solo, ante una botella, frente a un espejo, se iba a largar hablar…
Era una noche invernal y luego de un profundo y pronunciado silencio, por allá, alguien que llegó dijo…”¡que frío!”
Alguien respondió….
– Ayer estuvo más frío.
-Ni me hables, frío fue el de la semana pasada, como decía Landriscina, se congelaba hasta el chiflido. Estábamos en la obra de planchada y no había ni de grappa ni de caña…
– Bueno, si vamos hablar de frío, el año pasado, el 20 de agosto, ¿te acordás?, ¡que frío que hizo!, empezamos el mate y a la tercera vuelta parecíamos paraguayos…
– ¿Por qué?
– Era un tereré, aquello…
El negro Jesús no aguantó más tanto silencio de su parte y se largó como potro desbocado…
Frío, frío, fue el que pasé yo en la Plaza Roja de Moscú. ¡Que lo tiró!. Yo que viví heladas en el campo, que caminé sobre la escarcha, que trabajé en una cámara frigorífica, nunca supe lo que era el verdadero frío hasta esa noche en Moscú. Me tomé un litro de vodka de vuelta y vuelta, ¡bah!, tomar es un decir porque la comí tipo helado de palito, ¿viste?, porque estaba congelada. Adentro del estómago calentó, pero, no me alivió el frío ni un poquito…Eso si, me mareó, quise agarrar para el hotel, y salí rumbo al Mausoleo de Lenín. Entonces, los vi a los guardia, con ametralladoras, y dije, ¿y ahora quién podrá salvarme?, el Chapulín Colorado no porque no es de este Partido. Yo no hablo ruso, pero los que estaban de guardia se dieron cuenta que precisaba un trago, me lo dieron, y me empiné un porrón de tres litros de esa agua ardiente rusa.
Me metí para adentro del Mausoleo y lo comencé a recorrer. No sé en que momento me ganó la oscuridad. Cuando me desperté, una mujer andaba barriendo y otra queriendo cambiar las sábanas…
-¿Hay camas en el Mausoleo?.
– La de Lenin, pero, es media incomoda, se ve que era medio chiquito, y yo soy un bruto negro, me quedó chica la turca…
-¡Dormiste en la cama de Lenin?
– Y no voy a dormir en el suelo, ¿no?
– Se te pasó el frío entonces…
– Se me pasó el peludo, pero frío, frío, sentí hasta que llegué a Montevideo…
– ¿en que mes?
– En febrero, ¡ah!, y porque me enganché con una comparsa en las Llamadas, y Rosa luna me dio un beso antes de salir…
CAMACA

