

Aunque está en el estado de Río, su concepto es el opuesto al lujo del Sambódromo. El sábado de carnaval, miles de personas se reúnen en la playa de Jabaquara para cubrirse completamente de lodo negro de los manglares.
Los participantes se visten con algas y lianas, pareciendo «monstruos del pantano», y desfilan por la ciudad histórica gritando «¡Unga, unga!». Se dice que el origen era para espantar los malos espíritus (y de paso a los mosquitos).
CAMACA

