

El turismo global enfrenta una crisis significativa en 2026, marcada por la guerra en Oriente Medio y una crisis energética global. La guerra ha provocado pérdidas diarias de 600 millones de dólares en el turismo de Oriente Próximo, y la crisis energética ha agravado la situación en Cuba, donde se registró un 30% menos de visitantes en los dos primeros meses del año. Estos factores han llevado a una disminución en la demanda turística y a la necesidad de reorientar el turismo hacia destinos más seguros y accesibles
Las noticia describen cómo la crisis en Medio Oriente, con cierre de espacios aéreos y cancelaciones masivas de vuelos, generó un caos sin precedentes en el turismo, dejando a miles de pasajeros varados y obligando a todo el sistema de viajes a reaccionar en tiempo real.
Frente a este escenario, empresas de asistencia al viajero como Pax Assistance, Now Assistance y Coris activaron protocolos especiales para ubicar a los pasajeros, reorganizar itinerarios y brindar contención. La tecnología (telemedicina, bots, pagos digitales) fue clave, pero el factor humano —agencias y equipos de asistencia— resultó decisivo para resolver situaciones críticas.
Now Assistance priorizó localizar a cada cliente y acompañarlo en la reprogramación, incluso ofreciendo reintegros y extensiones de cobertura ante la falta de prestadores en zonas afectadas. Pax Assistance trabajó de forma proactiva, anticipándose a los problemas mediante monitoreo global, y sumó apoyo financiero inmediato y contención emocional, destacando el impacto psicológico de la crisis. Coris, en tanto, reforzó su central operativa 24/7 y el vínculo con agencias, brindando orientación logística, médica e informativa pese a las limitaciones contractuales en contextos de guerra.
Como conclusión, la crisis dejó en claro que, más allá de las herramientas digitales, la coordinación humana, la flexibilidad y la contención emocional fueron claves para asistir a los viajeros y garantizar su regreso seguro.

