

Madero ocre que teatraliza la tarde
en su avant premier ante mis ojos
derrocha una puesta en escena
que no escatima esfuerzos por la estética
el mensaje y la autenticidad de la actuación.
Fue un barco que se recortó en el horizonte
una golondrina que fue tras un verano
una gaviota despertando la bahía.
Supe navegar en el gran escenario de tus ojos
en ese almendrado oleaje entre pestañas
en la calmosa avellana de esas miradas
que ejercían en mi, timón y proa hacia el amor.
Bien dicen que una obra es tiempo acotado
y que no siempre termina en aplausos.
la mujer creció en presencia y entrega
en juego de piel y nutrientes del alma
Fue esa tarde en que la alegría se desbocó
y la escena consumió a los actores
y fue difícil retomar el parlamento
tal vez por eso
ella hizo mutis por el foro
y yo quedé entre torpes silencios
arañando el libreto para llegar al final.
Un nudo no se desató, el telón no cayó
y en el madero ocre, a la deriva, se derrumbó
la historia que quería atrapar sueños
no hubo temporada, no hubo taquilla
y no hubo mas que un avant premier
con un claro mensaje y actuación
que no dio siquiera para para revertir
el locuaz eco que entre palmoteo
nos desea, como siempre, “mucha merd”
-CAMACA-

