

Las bacanales eran fiestas en honor a Baco (dios mitolΓ³gico romano del vino, del que procede el nombre) en las que se bebΓa sin medida, como si no hubiera un maΓ±ana. Las sacerdotisas organizadoras de la ceremonia se llamaban bacantes y el nombre ha quedado asociado a las orgΓas romanas, las cuales despertaba el instinto mΓ‘s bajo de todos los asistentes.
Pero ΒΏquΓ© tan real eran estas celebraciones?, muchos historiadores retratan este hecho como una forma de enaltecer la libertad sexual que en esa Γ©poca se percibΓa, asΓ como a la investigaciΓ³n de la anatomΓa en el grado mΓ‘s general, como la permuta de practicar la homosexualidad sin prejuicio, la cual disfrazaban de una celebraciΓ³n para no ser juzgados ante el gobierno.
Una realidad de estas fiestas es que no son en su totalidad manufactura romana, sino que esta celebraciΓ³n se llevaba a cabo primeramente en el imperio griego y que fue el romano quien las inmortalizΓ³ y transformΓ³ en una celebraciΓ³n mucho mayor, donde en su primera faceta era algo exclusivo para las mujeres y una forma de celebrar su fertilidad.
Lo sorprendente de esta celebraciΓ³n, que iniciΓ³ como un rito religioso, fue la aceptaciΓ³n del imperio romano a lo prohibido y es por esto que los hombres se disfrazaban de sΓ‘tiros, mitad hombre y mitad cabra, que le cantaban canciones con contenido obsceno al dios.
Mucho de lo recopilado sobre esto tiene que ver con la cultura del vino en esta regiΓ³n de Europa, como mencionΓ©, el vino fue el principal motor para la liberaciΓ³n de los participantes en una bacanal, porque la bebida permitΓa desinhibirse para realizar todos los actos. Donde no importaba condiciΓ³n social, todos les daban a todos.
La historia y el cine han dado una idea de lo que estas fiestas eran, pero algunos especialistas mencionan esta celebraciΓ³n como algo salvaje, obscuro y donde los instintos mΓ‘s bajos salΓan a flor de piel, donde crΓmenes y muertos se pasaban por alto ante esta liberaciΓ³n que se daba en dos dΓas de fiesta.

